Dani y Ru

Dani y Ru

sábado, 8 de abril de 2017

Día 10: 5278 metros

Son las cinco de la tarde y está comenzando a llover. Nuestra furgoneta circula por un camino de barro al borde de un precipicio. Dentro todos menos el conductor duermen. Hoy ha sido un día muy duro, ya que hemos subido a la montaña de los siete colores, con 5278 metros de altura sobre el nivel del mar.

El inicio de la ruta

Junto al conductor duerme Jonas, mitad griego mitad belga, aunque su residencia se encuentra en Copenaghe. Es un hijo de la globalización que viaja por Sudamérica solo. Ha llegado a la cima sin problemas. Se nota que se encuentra en forma.


Detrás de él, cabecea Imanol, de San Sebastián. Es ambientólogo, pero como no encontraba trabajo en España se fue a Londres a trabajar y mejorar su inglés (que es magnífico). Se ha quedado sin trabajo y viaja por el mundo solo hasta que se le acabe el dinero. También ha llegado a la cima, aunque en momento ha notado la falta de oxígeno.


Dante y Pamela, de Santiago de Chile, son una pareja en buena forma. Hacen trekking en su país pero no están acostumbrados a estas alturas. Nos invitan a visitar una de sus rutas favoritas, al sur de Chile. Deciden pagar un poco más e ir en caballo hasta casi la cima. Llegan de los últimos, pero consiguen su objetivo.


Eva, de Vancouver, viaja con una amiga. Ella tendrá que regresar a casa para continuar la carrera después de seis meses sabáticos por el mundo. No le ha ido muy bien en la ruta. El mal de altura le ha jugado una mala pasada y le han tenido que poner una mascarilla con oxígeno. No ha llegado.

Lo conseguimos!

En la última fila de la furgoneta duerme a pierna suelta Sveta, de Riga. Dice que no visitemos su país en invierno porque hay muy poca luz y la gente se deprime. En concreto, comenta que vayamos a las playas letonas porque están vacías en verano. "Igual que en España", bromea Imanol. Llega a la cima tras cuatro horas de caminata por el barro.

Todos ellos son fantásticos.

viernes, 7 de abril de 2017

Día 8 y 9: El mito de Cusco

Cusco fue la capital del imperio inca (Tahuantasuyo) y desde ella partían caminos a sus cuatro regiones. En su máximo esplendor llegó a ocupar parte de lo que hoy son Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Qorikancha,en pleno corazón de Cusco, fue su centro religioso más importante, del que aún se conservan tres templos.

El templo del rayo en Qorikancha

Alrededor de la ciudad encontramos más restos arqueológicos incas, como Saqsayhuaman, Qenqo, Puka Pukara o Tambomachay. Fueron fortalezas de protección y espacios de momificación y sacrificio a los dioses. Su situación, avances tecnológicos, agrarios, astronómicos, etc., nos da a entender que Cusco fue una megalópoli para su época.

La triple muralla de Saqsayhuaman

Especialmente relevante fueron sus estudios en edificación, ya que eran capaces de tallar las piedras con tal exactitud que encajaban unas con otras sin necesidad de ningún tipo de argamasa.


miércoles, 5 de abril de 2017

Día 7: Titicaca

Cuenta la leyenda que los fundadores de los incas, Manco Capac y Mama Ocllo, surgieron de las islas del Sol y de la Luna, ubicadas en el lago Titicaca. Sin embargo, no es la única civilización que nace a su orilla. 


Los uros y sus islas flotantes

Los uros viven sobre pequeñas islas flotantes creadas por ellos mismos con "totora" (caña). Sus coloridos vestidos y curiosas tradiciones han convertido su día a día en un atractivo (pero algo artificial) turístico.


La totora nace en el lago

En Taquile vive otro pueblo de origen preinca. La visita a la isla es muy recomendable, no solo para conocer su tradición textil Patrimonio de la Humanidad, también por las vistas del Titicaca.

Los gemelos en la isla Taquile

martes, 4 de abril de 2017

Día 6: Julia de Puno

Julia aparenta treinta y pocos pero probablemente supera la cuarentena. Trabaja como conductora en Puno, una profesión reservada principalmente a los hombres en este país. A los seis años se quedó huérfana y pasó a vivir con sus tíos.

Vistas desde Sillustani

Nos acompaña a los restos arqueológicos de Sillustani, compuesto por chumbas o torres funerarias incas y collas (quechuas). Su marido es quechua, sin embargo ella proviene de una familia aimara.

Nosotros junto a una chumba

Lamentablemente ella no sabe hablar la lengua aimara porque sus padres fallecieron temprano y en el colegio no se enseñaba. Explica que hace años hablar quechua o aimara era motivo de discriminación. Hoy son lenguas que se estudian en las escuelas y se protegen. Sus hijos tienen que elegir entre una de esas lenguas y el inglés.

lunes, 3 de abril de 2017

Día 4 y 5: Cóndores y llamas

Hoy puedo presumir de haber visto, por primera vez en mi vida, cuatro animales en su hábitat natural: Cóndores, llamas, alpacas y vicuñas. Los primeros son rapaces carroñeras típicas de la zona, que pueden llegar a medir más de tres metros de envergadura. Afortunadamente, el Cañón del Colca ha amanecido despejado y hemos disfrutado de su vuelo.

A 4910 metros sobre el nivel del mar
Las llamas, alpacas y vicuñas son difíciles de distinguir para ojos inexpertos como los míos. Sin embargo, descubrimos que, mientras las dos primeras son animales domésticos, las vicuñas son salvajes y en peligro de extinción.

El vuelo del cóndor
Además, ha sido nuestra primera vez a casi cinco mil metros de altura. Nos ha faltado el aire, lo reconocemos. No intentes hacer mucho ejercicio a ese nivel. Acabas exhausto. Afortunadamente, no ha habido señales de mal de altura.

Llamas? Alpacas? Vicuñas?


sábado, 1 de abril de 2017

Día 3: La ciudad de los volcanes

Llegamos a Arequipa, la ciudad blanca y lugar de nacimiento de Mario Vargas Llosa. Es la segunda urbe del país por población y la que mejor conserva el legado de colonia española. Me parece mucho más ordenada y bonita que Lima, con sus casas de colores y su aroma a rica cocina peruana.


Destaca por encima de todo el Monasterio de Santa Catalina, un complejo de 20.000 metros cuadrados en el que vivían, y aún viven, las monjas dominicas. Data del siglo XV y su estructura de calles, plazas y celdas es sorprendente.

Uno de los claustros de Santa Catalina

Finalizamos el día dando un paseo por la Plaza de Armas, los claustros de la Compañía de Jesús y los alrededores, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Plaza de Armas

Se nota que nos estamos adentrando en los Andes. La ciudad se encuentra en la ladera de una montaña. A su alrededor se alzan tres volcanes: Misti, Chachani y Pichu Pichu. La actividad sísmica es la más relevante del país. Se calcula que cada mes se producen en la ciudad unos 300 terremotos, de los cuales dos son sentidos por la población. Por el momento, nosotros no hemos notado nada.

Lavadero del monasterio de Santa Catalina

viernes, 31 de marzo de 2017

Día 2: Primeras impresiones

Llegamos a Lima, una ciudad de casi 8 millones de habitantes, caótica y colosal. La verdad es que invertimos poco tiempo en ella. Casi todos los amigos que habían visitado Perú, nos recomendaron tomar cuanto antes ruta sur para descubrir los verdaderos secretos incas.

La Plaza Mayor de Lima

Sin embargo, lo poco que hemos visto, nos ha gustado mucho, especialmente la biblioteca y catacumbas de la iglesia de San Francisco.


La primera parada nos lleva a Paracas, desde donde tomar un barco a las Islas Ballestas, un precioso paraje natural en el que viven lobos marinos, pingüinos de Humboldt y pelícanos, entre otras especies. El paisaje es desértico, apenas hay vegetación, pero a pesar de ello, la vida surge en cualquier rincón.

Pelícano en pleno vuelo

Además, esta isla es famosa por el guano, excremento de ave muy preciado para el abono. Se pueden recoger hasta 7 toneladas de este producto. Eso es mucha mierda.


Avanzamos hacia Nazca, donde tomamos un vuelo corto de media hora para contemplar las enigmáticas líneas homónimas, Patrimonio de la Humanidad. Aunque al principio nos dicen que hay mucho viento y el aeropuerto está cerrado, finalmente, en uno de nuestros golpes de suerte, lo abren y podemos volar.

El colibrí

De cerca, son simples surcos en la tierra. Desde el cielo, forman fantásticas figuras que evocan a animales y personas. Al parecer, el clima poco lluvioso de la zona ha contribuido a mantenerlas tal y como estaban hace cientos de años.




jueves, 30 de marzo de 2017

Día 1: Perú, ¡allá vamos!

Comenzamos una nueva aventura. Esta vez toca Perú. Bueno, una parte de él, en concreto, la mitad sur. Para conocer el país en profundidad, sin tiempo límite, hay que vivir como lo hacen Lucía y Rubén, algo que cada vez me estoy planteando más en serio. Mientras tanto, me conformo con mis dos o tres viajes anuales, mi mochila, mis hostales y la mejor compañía posible.


Se trata de mi primera incursión en Sudamérica, un continente tan cercano y lejano culturalmente a nosotros. Cercano por el idioma que compartimos, las raíces que hemos cultivado entre españoles e hispanoamericanos y la migración en ambas direcciones (dependiendo de dónde se sitúe la crisis). Lejano por el desconocimiento de aquellas ricas sociedades destruidas por culpa de una colonización violenta.

Pero al margen de la historia, ¿qué me viene a la mente cuando pienso en Perú?
  •           Llamas
  •           Hojas de coca
  •           Ceviche
  •           Pizarro
  •           El Inca Garcilaso de la Vega
  •           Mario Vargas Llosa
  •           Líneas de Nazca
Pero sobre todo, Machu Picchu, destino final de este viaje y que hemos decidido visitar de una manera especial. Pero para eso, aún queda mucho. Dieciocho días por delante. Perú, ¡allá vamos!


lunes, 30 de enero de 2017

Florencia. Día 6: Ciao Firenze!

Recogemos nuestros bártulos y rehacemos la maleta para pegarnos el madrugón del siglo y tomar el tren a Pisa para coger el avión a Madrid. Siempre cuesta finalizar un viaje, pero más duro es cuando es uno especial: no solo por la ciudad, sino también por la compañía. Espero que les haya picado el gusanillo a mis padres y decidan repetir experiencia conmigo.


De vuelta a casa
Ya en el avión, miro por la ventanilla y mientras atravesamos en Mar Mediterráneo dejo a mi mente a la deriva. Las tortugas ninja son claramente florentinas. Creo que he visto obras de sus versiones humanas en algún rincón de la ciudad. Ciao Firenze!
Las tortugas ninja al completo

domingo, 29 de enero de 2017

Florencia. Día 5: Siena

No quería irme de aquí sin acercarme a Siena. Esta ciudad me cautiva especialmente por su plaza del Campo. Lejos de ser un espacio público de tránsito, es un lugar donde la gente se sienta en el suelo, se come un panini y hace vida social. Ya me gustaría que todas las plazas fuesen así.  


Piazza del Campo
De regreso a Florencia, nos despedimos uno a uno de todos los monumentos de la ciudad. Adiós Santa Croce. Adiós Ponte Vecchio. Adiós Palazzo Vecchio. Adiós Duomo. Adiós Loggia dei Lanzi. Y, sobre todo, adiós David.


Adiós Neptuno 
Nos vamos emocionsdos con la promesa de volver, pero si no lo hacemos, viviremos con la certeza de saber que miles de personas de generaciones posteriores a la nuestra podrán disfrutar casi tanto como nosotros lo hemos hecho en esta ciudad. Podrán ser casi tan felices como nosotros lo hemos sido. 

sábado, 28 de enero de 2017

Florencia. Día 4: Los tres Davides

Los últimos terremotos que están asolando el centro de Italia han puesto en peligro el David de Miguel Ángel, hasta el punto que las autoridades municipales y de la Galleria dell’Accademia están planteándose rodear la estatua con una jaula o poner una base que absorba los movimientos sísmicos. Así, se podrían evitar pequeñas grietas que podrían acabar con ella.

Los tres Davides
Antes de que eso ocurra, nos damos un paseo por los tres Davides que tiene la ciudad. El primero, el bueno, se encuentra en la Galleria dell’Accademia. Conseguimos hacernos un hueco entre decenas de turistas y conseguimos ver la menos conocida espalda del David con su lanza atravesándola. Después, atravesamos la Piazza della Signoria para ver una réplica que ocupa el espacio donde se situaba la original en un primer momento. Por último, atravesamos el Arno y subimos al Piazzale di Michelangelo, donde se encuentra otra réplica de menor calidad. No obstante, las vistas desde aquí son las mejores de la ciudad.

Piazzale di Michelangelo

viernes, 27 de enero de 2017

Florencia. Día 3: Stendhal y su síndrome

  •           ¿Sufre temblores, palpitaciones o vértigo?
  •        Sí, doctor, todas esas cosas.
  •        ¿Su ritmo cardiaco está acelerado?
  •        Como una moto.
  •        ¿Tiene episodios de confusión o depresión?
  •        No solo eso, doctor, en ocasiones tengo alucinaciones.
  •        Usted lo que necesita es cambiar de ciudad.
Esa sería más o menos la conversación que Henri-Marie Beyle, más conocido como Stendhal, tendría con su psicoanalista si éste hubiese ido a contarle qué le pasaba al visitar Florencia. Al parecer, estar expuesto a un conjunto monumental puede producir todos estos síntomas en personas muy sensibles a la belleza artística. Esta enfermedad psicosomática fue descrita gracias al autor francés, por lo que hoy toma su nombre: el síndrome de Stendhal.

Dejad en paz a las pobres Sabinas ¡Hombre ya!
Aunque, afortunadamente, mis padres no han sufrido este síndrome, sí que están apreciando la majestuosidad de conjuntos escultóricos como los que encontramos en la Piazza della Signoria. En especial en la Loggia del Lanzi. Esta galería abierta al público se completa con la que, en mi opinión, es una de las mejores fuentes del mundo: el Neptuno. Ya me impresionó hace años y lo sigue haciendo.
Perseo con la cabeza de Medusa

jueves, 26 de enero de 2017

Florencia. Día 2: Duomo

Hace frío. Mucho. Sin embargo, nos levantamos pronto, desayunamos fuerte y ya estamos listos para patear la ciudad. Hay que aprovechar al máximo las horas de luz. Nuestro primer destino: Santa Maria del Fiore. Hace unas semanas encontré en Internet entradas por 15 euros por persona que incluye la visita a la catedral, subida al campanile y a la cúpula, entrada al battisterio, la cripta y el museo. Hace seis años, cuando vine por última vez, no era necesaria reserva previa para subir a la cúpula. ¡Atención! Hoy sí es necesaria.

Il Duomo
El conjunto de la catedral nos lleva toda la mañana. Es el quinto templo cristiano más grande del mundo, después de San Pedro (Vaticano), Sant Paul (Londres) y las catedrales de Sevilla y Milán. Las Puertas Norte y del Paraíso del Battisterio de San Juan, encargadas a Ghiberti, son fantásticas. Por no hablar del Juicio final de Giorgio Vasari, frescos que cubren la parte interna de la colosal cúpula de Brunelleschi. ¡Esto no se puede contar! ¡Hay que verlo!

Juicio final

miércoles, 25 de enero de 2017

Florencia. Día 1: Ya ha merecido la pena

Hace ya varios años que me lo llevo planeando, pero no sé porqué no lo había llegado a realizar. Me voy de viaje con mis padres. No sé si es porque me gusta pasar tiempo con ellos, porque quiero compartir mi afición favorita, porque les quiero hacer entender que están en una época maravillosa para ir de viaje, porque tengo una deuda enorme con ellos que nunca podrá ser compensada o porque cuando era pequeño ellos me enseñaron a amar los viajes y la aventura. Sea cual sea el motivo, ha llegado el momento.

Here we go!
No es la primera vez que ellos o yo viajamos al extranjero, pero sí va a ser la primera vez que lo hacemos juntos. El destino a elegir ha sido fácil: Florencia. ¿Los motivos? Es mi ciudad favorita del mundo, estamos en enero y había que buscar un lugar no demasiado frío (aunque con las últimas noticias que vienen de Italia no sé si he acertado), y la ciudad no requiere un esfuerzo físico supremo para ser visitada.

Trayecto en tren
Cogemos nuestras maletas, nos vamos al aeropuerto y ponemos rumbo a Pisa. Allí, hacemos una pequeña parada para ver su famoso campanile inclinado y tomar las fotos de rigor. Regresamos a la estación y, ¡ahora sí!, llegamos a Florencia.

Pisa y su cada vez más inclinada torre
Nos alojamos en un apartamento cercano al Mercato Centrale, muy cerca de la Piazza del Duomo. Y damos el primer paseo por la ciudad. No sé si disfruto más volviendo a ver mis lugares favoritos de Florencia o mirando la cara que ponen mis padres cuando ven por primera vez la cúpula de Brunelleschi, la Loggia del Lanzi o el Ponte Vecchio. Ya ha merecido la pena.