Recogemos nuestros bártulos y rehacemos la maleta para
pegarnos el madrugón del siglo y tomar el tren a Pisa para coger el avión a
Madrid. Siempre cuesta finalizar un viaje, pero más duro es cuando es uno
especial: no solo por la ciudad, sino también por la compañía. Espero que les
haya picado el gusanillo a mis padres y decidan repetir experiencia conmigo.
Dani y Ru
lunes, 30 de enero de 2017
domingo, 29 de enero de 2017
Florencia. Día 5: Siena
No quería irme de aquí sin acercarme a Siena. Esta ciudad me cautiva especialmente por su plaza del Campo. Lejos de ser un espacio público de tránsito, es un lugar donde la gente se sienta en el suelo, se come un panini y hace vida social. Ya me gustaría que todas las plazas fuesen así.
De regreso a Florencia, nos despedimos uno a uno de todos los monumentos de la ciudad. Adiós Santa Croce. Adiós Ponte Vecchio. Adiós Palazzo Vecchio. Adiós Duomo. Adiós Loggia dei Lanzi. Y, sobre todo, adiós David.
Nos vamos emocionsdos con la promesa de volver, pero si no lo hacemos, viviremos con la certeza de saber que miles de personas de generaciones posteriores a la nuestra podrán disfrutar casi tanto como nosotros lo hemos hecho en esta ciudad. Podrán ser casi tan felices como nosotros lo hemos sido.
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| Piazza del Campo |
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| Adiós Neptuno |
sábado, 28 de enero de 2017
Florencia. Día 4: Los tres Davides
Los últimos terremotos que están asolando el centro de
Italia han puesto en peligro el David de Miguel Ángel, hasta el punto que las
autoridades municipales y de la Galleria dell’Accademia están planteándose
rodear la estatua con una jaula o poner una base que absorba los movimientos
sísmicos. Así, se podrían evitar pequeñas grietas que podrían acabar con ella.
Antes de que eso ocurra, nos damos un paseo por los tres Davides que tiene la ciudad. El primero,
el bueno, se encuentra en la Galleria
dell’Accademia. Conseguimos hacernos un hueco entre decenas de turistas y conseguimos
ver la menos conocida espalda del David con su lanza atravesándola. Después,
atravesamos la Piazza della Signoria
para ver una réplica que ocupa el espacio donde se situaba la original en un
primer momento. Por último, atravesamos el Arno y subimos al Piazzale di Michelangelo, donde se
encuentra otra réplica de menor calidad. No obstante, las vistas desde aquí son
las mejores de la ciudad.
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| Piazzale di Michelangelo |
viernes, 27 de enero de 2017
Florencia. Día 3: Stendhal y su síndrome
- ¿Sufre temblores, palpitaciones o vértigo?
- Sí, doctor, todas esas cosas.
- ¿Su ritmo cardiaco está acelerado?
- Como una moto.
- ¿Tiene episodios de confusión o depresión?
- No solo eso, doctor, en ocasiones tengo alucinaciones.
- Usted lo que necesita es cambiar de ciudad.
Esa sería más o menos la conversación que Henri-Marie
Beyle, más conocido como Stendhal, tendría con su psicoanalista si éste
hubiese ido a contarle qué le pasaba al visitar Florencia. Al parecer, estar
expuesto a un conjunto monumental puede producir todos estos síntomas en
personas muy sensibles a la belleza artística. Esta enfermedad psicosomática
fue descrita gracias al autor francés, por lo que hoy toma su nombre: el síndrome de Stendhal.
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| Dejad en paz a las pobres Sabinas ¡Hombre ya! |
jueves, 26 de enero de 2017
Florencia. Día 2: Duomo
Hace frío. Mucho. Sin embargo, nos levantamos pronto,
desayunamos fuerte y ya estamos listos para patear la ciudad. Hay que
aprovechar al máximo las horas de luz. Nuestro primer destino: Santa Maria del Fiore. Hace unas
semanas encontré en Internet entradas por 15 euros por persona que incluye la
visita a la catedral, subida al campanile y a la cúpula, entrada al battisterio,
la cripta y el museo. Hace seis años, cuando vine por última vez, no era
necesaria reserva previa para subir a la cúpula. ¡Atención! Hoy sí es
necesaria.
El conjunto de la catedral nos lleva toda la mañana. Es el
quinto templo cristiano más grande del mundo, después de San Pedro (Vaticano),
Sant Paul (Londres) y las catedrales de Sevilla y Milán. Las Puertas Norte y del
Paraíso del Battisterio de San Juan, encargadas a Ghiberti, son fantásticas. Por
no hablar del Juicio final de Giorgio Vasari, frescos que cubren la parte
interna de la colosal cúpula de Brunelleschi. ¡Esto no se puede contar! ¡Hay
que verlo!
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| Juicio final |
miércoles, 25 de enero de 2017
Florencia. Día 1: Ya ha merecido la pena
Hace ya varios años que me lo llevo planeando, pero no sé
porqué no lo había llegado a realizar. Me
voy de viaje con mis padres. No sé si es porque me gusta pasar tiempo con
ellos, porque quiero compartir mi afición favorita, porque les quiero hacer
entender que están en una época maravillosa para ir de viaje, porque tengo una
deuda enorme con ellos que nunca podrá ser compensada o porque cuando era
pequeño ellos me enseñaron a amar los viajes y la aventura. Sea cual sea el
motivo, ha llegado el momento.
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| Here we go! |
No es la primera vez que ellos o yo viajamos al extranjero,
pero sí va a ser la primera vez que lo hacemos juntos. El destino a elegir ha
sido fácil: Florencia. ¿Los motivos? Es mi ciudad favorita del mundo, estamos
en enero y había que buscar un lugar no demasiado frío (aunque con las últimas
noticias que vienen de Italia no sé si he acertado), y la ciudad no requiere un
esfuerzo físico supremo para ser visitada.
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| Trayecto en tren |
Cogemos nuestras maletas, nos vamos al aeropuerto y ponemos
rumbo a Pisa. Allí, hacemos una pequeña parada para ver su famoso campanile inclinado y tomar las fotos de
rigor. Regresamos a la estación y, ¡ahora sí!, llegamos a Florencia.
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| Pisa y su cada vez más inclinada torre |
Nos alojamos en un apartamento cercano al Mercato Centrale,
muy cerca de la Piazza del Duomo. Y damos el primer paseo por la ciudad. No sé
si disfruto más volviendo a ver mis lugares favoritos de Florencia o mirando la
cara que ponen mis padres cuando ven por primera vez la cúpula de Brunelleschi,
la Loggia del Lanzi o el Ponte Vecchio. Ya ha merecido la pena.
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