Lo nuestro es la aventura. Da igual que salga el día ventoso y llevemos muchos kilómetros a la espalda. Si decidimos hacer kayak en el mar para ver el Abel Tasman National Park, nada nos va a parar.
Mi compañero de kayak ha sido Billy, un norirlandés de 62 años que ha decidido que era demasiado mayor para remar, así que me ha dejado todo el trabajo a mi. ¡Qué majo!
Anécdotas al margen, el Parque Nacional ocupa una enorme extensión al noroeste de la isla sur. Contiene fauna y flora autóctona, como el pingüino azul o ese tipo de helecho tan característico de Nueva Zelanda. También alberga una colonia de focas.
Por último, realizamos una ruta de 1 hora y 45 minutos entre Torrent Bay y Anchorage haciendo parada en Cleopatra's Pool.




No hay comentarios:
Publicar un comentario